A través del juego los niños van desarrollando su creatividad, trabajan su motricidad y mejoran sus habilidades sociales.
Algunos de los beneficios que tiene jugar son:
- Estimular la imaginación y la creatividad
Una simple caja de cartón puede convertirse en una casita de muñecas, un coche o una nave espacial.
- Favorecer el desarrollo cognitivo y emocional
Mientras juegan, aprenden a tomar decisiones, a gestionar sus emociones y a enfrentarse a nuevos retos. Un juego en grupo les puede enseñar a compartir y un juego de construcción les ayuda a tener paciencia.
Cualquier juego que se haga en grupo les enseña a comunicarse y colaborar con los demás. Aprender a ganar y a perder es algo esencial para su desarrollo emocional.
Pero el juego no es bueno solo para la mente, también lo es para su cuerpo. Correr, trepar o saltar ayudan a su coordinación, a su equilibrio y a su motricidad gruesa. Además de ayudarlos a liberar energía y mantenerse activos, algo que es fundamental para su desarrollo.
En casa también encontramos oportunidades de juego interesantes. Cualquier objeto cotidiano se puede convertir en un juguete, cucharas, ollas, trapos, cajas... Veréis como disfrutan manipulándolos.
¡¡Vamos a dejar a un lado las pantallas y demos al juego la importancia que merece!!






